• Paseo de la Isla, 1, 09003, Burgos +34 947 256 090
  • info@ilcyl.com
Participa en el ciclo 'Gastronomía y Literatura' en el Teatro Liceo

Eudald Carbonell explica en Salamanca la dieta humana en el Paleolítico

 

El arqueólogo Eudald Carbonell, codirector de los yacimientos de la sierra burgalesa de Atapuerca, participó en Salamanca el 9 de octubre en el Teatro Liceo en el ciclo ‘Gastronomía y literatura’ organizado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y el Ayuntamiento de Salamanca. ‘Paleorecetas y evolución’ fue el título de su intervención.

El investigador, vicepresidente de la Fundación Atapuerca, tuvo la oportunidad de compartir con el público cómo eran las características de la alimentación en el Paleolítico, y el cambio sustancial que representó en la dieta de los homínidos la aparición del fuego, en el sentido de permitir calentar y cocer los alimentos, complementando la propia ingesta de comida fría. “El fuego supuso un elemento transversal y fundamental para entender la gastronomía de una forma moderna en el sentido de permitir transformar los alimentos”, apuntó, al tiempo que mencionó la aparición de nuevas técnicas de conservación de alimentos naturales y artificiales.

Del mismo modo, la aparición del fuego tuvo importancia en cuanto que supuso el arranque de la gastronomía en el sentido de que permitió socializar el proceso de alimentación, facilitando a los homínidos la comunicación intergeneracional y la posibilidad de comer en comunidad de forma sistemática. Según reveló Carbonell, hace 1,8 millones de años se tiene constancia de un primer banquete comunitario cuando un grupo de homínidos se comió un hipopótamo.

Según el repaso que ofreció, hay constancia de barbacoas en Sudáfrica hace un millón de años y de consumo de almez en Atapuerca hace 900.000 años. También en la sierra burgalesa se consumía hace 400.000 años bisonte crudo y hace 250.000 años en Israel el cangrejo de agua dulce. Además, hace 40.000 años se incorpora la paloma a la dieta de los neandertales mientras que por las mismas fechas se consumía atún en Jerimalai (Timor Oriental) y en Alemania salmón y trucha. Más cercano en el tiempo- 20.000 años- se había generalizado el consumo de caracoles. El investigador añadió en su intervención como posteriormente –hace 14.000 años- la dieta se enriquecía con el consumo de setas en Mirón (Cantabria) y de trucha en Niaux (Francia) y la incorporación del pan a la dieta. También aludió a la existencia de antropofagia y como existen ejemplos en Atapuerca hace 1.300.000 años.

Carbonell, que ha investigado en profundidad la denominada ‘paleodieta’, publicó recientemente ‘Recetas Paleo. La dieta de nuestros orígenes para una vida saludable’, libro en el que se acerca tanto a los propios alimentos consumidos en el Paleolítico –carne, pescado, plantas- como a las técnicas de preparación empleadas entonces, que compara con la forma de preparación de todos ellos en la actualidad.

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. OK | Más información