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La exposición se puede ver en el Palacio de la isla

"César Vallejo. En el corazón. Homenaje a Julio Vélez" recuerda en Burgos al poeta peruano

 

El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua inauguró el jueves, 18 de octubre, en su sede del Palacio de la Isla de Burgos, la exposición ‘César Vallejo. En el corazón. Homenaje a Julio Vélez’, que recuerda al poeta peruano cuando se cumplen 80 años de su muerte en París y de la publicación de su poemario ‘España, aparta de mí este cáliz’.

La Cátedra Vallejo de Lima y la Academia Peruana de la Lengua se unen a han unido a este homenaje en este proyecto que tiene como comisarios a Gonzalo Santonja, director de la fundación, y a Jorge Kishimoto Yoshimura, del Centro de Estudios Vallejianos de Lima, dueño de una de las principales colecciones privadas del mundo de originales de la obra de César Vallejo. La exposición rinde al mismo tiempo un homenaje a Julio Vélez, filólogo y escritor y uno de los principales especialistas en la obra de Vallejo, al que dedicó dos tomos ‘España en César Vallejo’ (1984), publicados junto a Antonio Merino.

Durante el acto inaugural, Gonzalo Santonja recordó uno de los poemas más conocidos de Vallejo: ‘Solía escribir con su dedo grande en el aire / «¡Viban los compañeros! Pedro Rojas» / de Miranda de Ebro, padre y hombre, / marido y hombre, ferroviario y hombre / padre y más hombre, Pedro y sus dos muertes (...). Dicho poema vincula a Vallejo con la provincia burgalesa al ejemplificar en un mirandés a aquellos que sufren la barbarie de cualquier guerra.

«En este libro cuenta que una de sus primeras actuaciones en el cementerio de Burgos fue con un pobre campesino de Sasamón, que entre sus ropas llevaba el mensaje ‘abisa a todos los compañeros y marchar pronto, nos dan de palos brutalmente y nos matan, como lo ben todo perdío no quieren sino barbaridad’ (sic). Vallejo lee la obra y transforma la historia en un poema, aunque adaptándola y situándola en Miranda. Muchos de los originales expuestos en las vitrinas de la exposición pertenecen a la colección privada del peruano Jorge Kishimoto.

César Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, La Libertad (Trujillo), 16 de marzo de 1892) es uno de los grandes poetas del siglo XX. En 1911 viaja a Lima y se matricula en la Facultad de Ciencias de la Universidad Mayor de San Marcos. En 1920 decide viajar a Europa, pero antes quiere visitar la tumba de su madre, fallecida dos años antes y despedirse de su tierra. Al llegar a Santiago de Chuco se produce un incendio por el que será involucrado y encarcelado durante cuatro meses. Durante su estancia en prisión gana un concurso organizado por la municipalidad de Trujillo y en 1919 se publicará Los heraldos negros.

En 1921 se da a conocer en Europa obteniendo el primer premio con su cuento Más allá de la vida y la muerte. En 1922 edita Trilce y en 1923 Escalas melografiadas y Fabla Salvaje. A fines de julio de ese año viaja a París y en 1928 irá a Rusia. En 1937 llega a Madrid en calidad de refugiado político. Ese año escribe España, aparta de mí este cáliz, e inicia Piedra Cansada donde habla de la Guerra Civil. El 13 de marzo de 1938, cae enfermo de gravedad y ningún médico pudo determinar las causas. Vallejo muere un 15 de abril y es enterrado el 19 de abril en el cementerio de Montrouge de París con la presencia de grandes intelectuales de Europa. En 1939 editan póstumamente Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz. El 3 de abril de 1970 sus restos fueron trasladados al cementerio de Montparnasse de París.

Desde que salió de Perú hasta su muerte mantuvo una estrecha relación con España, donde viaja hasta en siete ocasiones. Aquí desarrollará un vínculo intelectual con autores de Castilla y León como el palentino César M. Arconada, director literario de ‘Ediciones Ulises’; el zamorano León Felipe, con quien estuvo en los momentos más difíciles de la Guerra Civil; la burgalesa María Teresa León, esposa de Rafael Alberti, editores ambos de la revista ‘Octubre’, y el leonés Leopoldo Panero, en cuya casa de Astorga pasó varias temporadas. Admirador de Miguel de Unamuno, César Vallejo viajó por Salamanca, Valladolid, Zamora y León, donde en plena posguerra el poeta y periodista Victoriano Crémer reivindicó su figura poética.

Esta exposición está dedicada al filólogo y poeta andaluz Julio Vélez (Utrera, 1946-París 1992) uno de los principales especialistas en la obra de Vallejo, al que dedicó dos tomos ‘España en César Vallejo’ (1984), publicados junto a Antonio Merino. En Madrid cursó Filología Española en la Universidad Autónoma de Madrid y se doctoró con una tesis doctoral sobre César Vallejo titulada ‘Vallejo: poesía última, dirigida por Teodosio Fernández’.

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